Otis Redding: Rock Stax

   Por: Rodrigo Ulloa     

Otis Redding

Sólo la muerte pudo detener la carrera de Otis Redding, un artista que estaba tan destinado al éxito como a la fatalidad. Ambas al mismo tiempo y en el mismo combo. Tanto así que en el peak de su vida artística fue considerado por la prensa estadounidense como el Elvis negro.

 

Es más, en un mismo ser humano convivía con comodidad  la furia del rock and roll con la sutileza de soul. Una ecuación que sumaba la energía de Little Richard con el carisma de Chuck Berry y el garbo de Sam Cooke, una de sus grandes influencias.

 

Cuenta la leyenda que de chico era tan bueno, que luego de ganar más de 10 veces un concurso de talentos, le prohibieron seguir participando. Le gustaba tanto cantar que cada domingo iba a una radio local para hacer algunos himnos del góspel por 6 dólares la sesión. Rápidamente sus virtudes comenzaron a correr de boca en boca, tanto así que Johnny Jenkins lo llevó hasta ese entonces promisorio Sello Stax para grabar juntos. Otis aprovechaba los tiempos muertos que nadie usaba  y que ya estaban pagados para registrar algunas ideas (tal como Ivan Luis se quedaba entrenando cabezazos luego de las prácticas). De esas sesiones surgió su súper himno “These Arms of Mine”, que finalmente puso a Stax en el mapa de los sellos importantes.

 

 

El momento más relevante de su carrera llegaría junto a su participación en el Monterrey Pop Festival, en junio de 1967, donde compartió cartel con Jimi Hendrix, Janis Joplin y The Who; entre muchísimos otros. Un encuentro que sirvió como gran previa para Woodstock (realizado dos años más tarde) y que se convirtió en el primer evento masivo del rock, congregando a más de 200 mil personas. La mayoría en ácido, para ser sinceros. Pero quién es uno para juzgar.

 

En el momento más importante de su carrera, Otis Redding falleció luego que su avioneta se estrellara en un lago de Wisconsin cuando faltaban 3 minutos para aterrizar. Tenía sólo 26 años y un hit por reventar: “Sitting on the Dock of the Bay”, una curiosa coincidencia.

 

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