The Winery Dogs en Chile: los vengadores
¿Cuánta gente andaba?: 1100 personas.
¿Cuánto duró?: 90 minutos.
¿Cuánto sonó?: La zorra.
El momento para el recuerdo: Portnoy y su mímica de estar tocando una batería más grande, a lo Dream Theater, e inmediatamente hacer un gesto de desprecio.

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Fotos: Ignacio Orrego
The Winery Dogs
Martes 30 de julio / Teatro Nescafé de las Artes
Aunque no lo parezca, este fue el octavo show en la carrera de The Winery Dogs, el trío que tiene en sus filas al ex baterista de Dream Theater, Mike Portnoy, los ex Mr Big Billy Sheehan (bajo) y Ritchie Kotzen (voz y guitarra), este último también con experiencia en Poison.
Y la verdad, surgían alguna dudas de cómo esos tres grandes egos podrían funcionar sobre el escenario sin conflictos. Para suerte de los fanáticos, los tres músicos dejan esa mochila en camarines y se ponen a disposición de las canciones. Son ellas las que mandan y las que hacen de este espectáculo algo notable. Durante la hora y media de concierto, The Winery Dogs repasó completo su único disco de estudio, además de agregar covers de Poison (“Stand”), Mr Big (“Shine”) y Elvin Bishop (“Fooled Around and Feel In Love”).
Todo, adornado con un sonido impecable y con tres músicos que tienen claro cómo montar un espectáculo entretenido. Tres observaciones curiosas: Sheehan y su bajo demoledor usando un fuzz que le daba más peso aún a su actuación, Kotzen tocando sin uñeta y Portnoy con su micrófono montado sobre un atril movible que manejaba como si se tratara un títere. Si esto fuese una historieta, The Winery Dogs serían sin duda los Avengers del Hard Rock. Sonido superlativo con capa y antifaz.
“Shine” (Mr. Big)
“The Dying”

